Hay palabras y expresiones que parecen significar lo mismo, pero que en realidad tienen pequeños matices que conviene conocer. Esto ocurre con a posteriori y posteriormente, dos expresiones que encontramos con bastante frecuencia, sobre todo en textos escritos, y que pueden generar dudas incluso cuando ya tienes un buen nivel de español. ¿Son realmente intercambiables? Vamos a verlo:
La diferencia es sencilla si nos fijamos en qué queremos decir.
Posteriormente significa simplemente después o más tarde. Se utiliza para indicar que una cosa ocurre después de otra.
Por ejemplo:
Después de terminar la carrera, se fue a vivir a Londres y posteriormente volvió a España.
Primero ocurrió una cosa y después otra. No hay ningún otro significado detrás.
También podemos decir:
La empresa abrió sus puertas en 2010 y posteriormente empezó a trabajar con clientes internacionales.
En estos casos, «posteriormente» podría sustituirse perfectamente por «después» o «más tarde».
Con a posteriori la idea es un poco diferente. Utilizamos esta expresión cuando hablamos de algo que valoramos, comprendemos o juzgamos después de que haya ocurrido, normalmente con la información que tenemos una vez vistos los resultados.
Por ejemplo:
A posteriori, creo que fue un error aceptar aquel trabajo.
Aquí no queremos decir simplemente que pensamos eso más tarde. Estamos mirando hacia atrás y valorando una decisión después de haber vivido sus consecuencias.
Otro ejemplo:
A posteriori, entendimos por qué había tomado aquella decisión.
Primero ocurrió la situación y después conseguimos entenderla.
Por eso, fíjate en la diferencia entre estas dos frases:
Posteriormente descubrimos que el informe tenía varios errores.
A posteriori, nos dimos cuenta de que habíamos interpretado mal los datos.
En la primera, posteriormente simplemente nos dice que el descubrimiento ocurrió después.
En la segunda, a posteriori introduce una reflexión sobre algo que ya había sucedido.
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Una forma bastante fácil de recordarlo es pensar en a posteriori como «mirando hacia atrás». No solo hablamos de algo que ocurre después, sino de una valoración o una conclusión que hacemos cuando ya sabemos cómo han ocurrido las cosas.
Y, por cierto, seguramente te resulte familiar otra expresión relacionada: a priori. Si «a priori» se refiere a algo que pensamos o suponemos antes de conocer el resultado, «a posteriori» se refiere a lo que pensamos después, cuando ya conocemos lo ocurrido.
A priori, parecía una buena idea.
A posteriori, vimos que no lo era tanto.